Al nacer te muestran a los ancianos de tu tribu (que pueden ser compañeros de tu padre en su mesa comunal) para que decidan si eres digno de vivir, o por el contrario ser arrojado a alguna sima del Monte Taigeto. Desde muy pequeño te enseñan a no tener miedo de la oscuridad o de la soledad; y de vez en cuando, tu madre te baña en vino para “templar” tu cuerpo. A los 5 años empieza tu educación, sales de tu casa y vives junto a tu compañeros de edad en un barracón. Aprendes danza y poesía. Pero la danza es pírrica (acarreando armadura) y los poemas son de Tirteo que de mayor cantarás como himnos de guerra. Aprendes a leer y escribir, pero lo justo para entender los despachos de guerra. Eres miembro de una “manada” y compites contra las otras “manadas” de niños espartanos en juegos y deportes. A los 12 años eres oficialmente un joven (Meirakion) y empieza lo fuerte. Te cortan el pelo, te quitan las sandalias para que tus pies se fortalezcan. Tu única prenda es una capa corta y fina; y a pasar frío que así te preparas para la dureza de la guerra. Aunque en realidad la mayor parte del día estás en pelotas, ya que todos los ejercicios atléticos se hacen en desnudo heroico. A la noche a dormir a tui barracón en tu camita de juncos cogidos por ti mismo en el río Eurotas. En invierno, te dejan complementarla con cardos, que los ancianos dicen que son muy calentitos aunque pinchen.
Comer, lo que se dice comer, comes poco. A menos que robes para mejorar tu dieta. Eso si, que no te pillen. Saber robar comida es muy útil para la guerra. Además los ancianos dicen que cuando uno está
delgado crece más alto.
Tienes un adulto guardián, tu erastes (amante). Es muy probable que tu primera relación sexual sea con él. No hay problema, ya te tocará el turno de ser la parte activa de una relación homosexual cuando seas mayor. De momento, eres la parte pasiva. En cualquier caso, e independiente de tus inclinaciones sexuales te casarán para que tengas cuantos mas hijos mejor.
Con 18 años eres un adulto (eiren) y entrenarás a los niños durante un año. Después entrarás a formar parte de una de las mesas comunales junto a otros 14 ciudadanos de edades variadas. Con ellos pasarás la mayor parte de tu tiempo, ya que no vivirás en casa con tu mujer hasta cumplidos los 30 años. Cuando no estas en la guerra, estás entrenando para ella, cazando, haciendo deporte o en los coros y danzas. ni que decir tiene que a veces la guerra es bienvenida como un descanso del latazo de entrenar. Tu mili dura 40 años, aunque si te apetece puedes enrolarte en las expediciones guerreras como hizo Hipodamo que murió en la batalla con 80 años. Además del ejercito puedes servir durante un par de años en la Cripteia antes de cumplir los 30 y así te puedes ir entrenando en el asesinato (con nocturnidad y alevosía) con un par de ilotas fornidos.
Para el comentario:
- ¿Crees que la falta de democracia interna en los partidos hace necesario “matar al jefe” para hacer una renovacion?
- ¿Crees que hay algún paralelismo entre la elección de Claudio y la de Zapatero? ¿Crees que sus compañeros de partido le nombraron “de chiripa” porque pensaban que era tonto?
Calígula exploró durante cuatros lo que significaba ser el princeps, y explotó al máximo la debilidad de la sociedad civil que su abuelo Augusto había trabajado tanto por conseguir; y ocultado tan hábilmente. Ya no procede la pantomima de renovar los poderes tribunicios y proconsulares cada diez años, como con Augusto. Los poderes del emperador Calígula lo son de por vida. Así pues, el único resorte constitucional que queda es acelerar su llegada al famoso Mausoleo de Augusto. Y matar al emperador no es fácil. Sólo queda al alcance de los mismos encargados de protegerla. Flavio Josefo nos cuenta el complot: Casio Querea, el héroe de Teotoburgo, lideró el hartazgo y el miedo provocados por el emperador demente. Pero no sólo estaban hartos de las bromitas del césar (tales como violar a tu mujer y luego comentar la jugada con el resto de comensales), también existía cierta nostalgia por la república, un recuerdo muy brumoso. Motivos altruistas aparte, algunos de los conjurados también buscaban vengar a sus familiares, que habían sido victimas de los juicios amañados por Calígula para quedarse con los bienes de los acusados. En cualquier caso, ni el Prefecto de la Guardia movió un dedo para salvar a su emperador; ni los libertos de su casa eran ajenos al complot, y colaboraron dando inteligencia de los movimientos del cesar.
La idea inicial era atacarle durante los juegos, pero no pudieron encontrar la ocasión. Tres días después, en una función teatral en el Palatino, los conjurados rodeaban al esperador esperando su oportunidad. pero Calígula no se movía de su silla. Cuando estaban a punto de atacar a la desesperada, el emperador sintió hambre. Acompañado de su tío Claudio y del conspirador Asiático, cambió de opinión y se dirigió a ver un coro de niños. Hay varias versiones:
- Mientas escuchaba a los niños cantantes, Casio Querea le apuñaló cerca del cuello por la espalda mientras exclamaba algo parecido a “¡Chúpate esa!”. Sabino remató la faena con un tajo en el pecho.
- Sabino pregunta por la contraseña para esa noche. Calígula responde “Júpiter” y Sabino le propina un tajo en la mandíbula mientras exclama: “Así sea”. Después, comienza un tumulto en el que recibe muchas puñaladas. Pero según las fuentes, menos que Julio Cesar, por cierto. Calígula no tuvo tiempo de pronunciar frases épicas.
Ya no hay emperador. Los romanos son libres. Y empieza a cundir el pánico. Sobre todo porque los guardias germanos han descubierto que han matado a su Káiser y han comenzado una orgía de venganza. Mientras algunos intentan ponerse a salvo, Casio Querea se ocupa de un pequeño detalle, la familia del emperador. Su esposa Cesonia, y su hija fueron asesinadas; pero no se había planeado nada más allá. El Senado se reune y acuerda no investigar la muerte del emperador, acusar a Calígula de crímenes que justifican retroactivamente su muerte, y restaurar la república. Pero los acontecimientos cobran vida propia. Suetonio cuenta que un grupo de germanos descubrió a Claudio detrás de una cortina mientras se dedicaban al pillaje-asesinato. En vez de darle pasaporte, le vitorean como emperador y se lo llevan a su campamento. Emperador por chiripa.
Pero hay otras versiones. Al fin y al cabo, Claudio era tartaja, babeaba y arrastraba la pierna. Era el tonto oficial. Augusto lo ignoró en su testamento. Tiberio le elevó en la jerarquía sacerdotal pero nunca llegó a oficiar nada. Calígula le nombró cónsul sufecto, pero como una más de sus celebres bromas. Claudio había encajado todo esto llevando una vida plena en lo posible. Plena de vino, apuestas e historiografía. Lo cierto es que su obra literaria e histórica es notable. Por eso, cuando los germanos se reunieron en su campamento a discutir la situación y se dieron cuenta de que la República les mandaría al paro; necesitaban encontrar un emperador. Y Claudio estaba ahí, disponible. Así que fueron a buscarlo. La última versión supone que Claudio es el instigador principal del magnicidio.
Cuando el Senado se entera de que los germanos han nombrado a un emperador, envían una comisión a investigar al campamento. A partir de aquí, Herodes Agripa se convierte en una pieza clave de los acontecimientos: o bien aconseja al Senado que acepte a Claudio dada su debilidad, o bien aconseja a Claudio que aproveche la oportunidad y se imponga al débil Senado. También figura en las crónicas como mero intermediario, sin tomar parte activa. Sea como fuere, durante la noche del 24 de Enero del 41 el Senado toma el foro con las cohortes urbanas dirigidas por un mando afecto. Pero, de repente, las tropas se pasan a Claudio, pantagruélico soborno de por medio.
Viendo el pastel, los Senadores corren a prestarle juramento. Más tarde en sesión oficial, se votan todos los títulos y poderes del princeps, excepto el de Imperator y Páter Patriae. Toma el nombre de Cesar, pese a ser el primero que no era descendiente directo, ya que no había sido adoptado. Esto empieza el proceso de cambio de la palabra “Cesar” desde un nombre propio romano hasta un título dinástico. El Kaiser, el Sha, el Zar; todos ellos descienden de ello.
Como coda a esta comedia de enredo, Claudio se estrena en el poder: no puede condonar el asesinato de su predecesor, aun que sólo sea por princpio. El pretexto es el asesinato de la mujer e hija de Calígula por el cual son ejecutados Casio Querea y el centurión acompañante, como autor material. Asiático opta por el suicidio. El resto son perdonados.
La muerte de Calígula supone un precedente que marcará el futuro destino del Imperio Romano. Demuestra que los emperadores pueden morir, si uno se lo propone. Demuestra que los emperadores deben morir, ya que no existe mecanismo alternativo para terminar con un mandato injusto o incompetente. Demuestra que la República está completamente muerta y olvidada. Demuestra que el ejercito es el árbitro supremo de los destinos de la cosa publica.
Para el comentario:
- El paralelismo con la sucesión de Franco es inevitable ¿Qué semejanzas y diferencias encuentras?
- ¿Es posible que los regímenes sobrevivan a su fundador? ¿Hasta que punto la democracia actual es una herencia de Franco?
- ¿Crees que Franco jugueteó con la idea de instaurar una dinastía con su familia? ¿Hasta que punto se parecen Livia y Carmen Polo en este sentido?
Augusto reflejó en un edicto su voluntad de “saber que los cimientos de la forma de gobierno que he
establecido, que es la mejor, perduren” cuando le llegara la hora de morir. Quería dejarlo todo “atado y bien atado”. El problema es que la única forma de disimular la intensa base militarista de su régimen, y de mantener una apariencia de respeto por las costumbres, era manifestar sus preferencias de forma velada. Designar directamente a un sucesor era contradecir todos los esfuerzos desplegados por simular el respeto a la legalidad republicana. La falta de claridad dio pábulo a todo tipo de maquinaciones que al final resultaron desastrosas para la propia descendencia de Augusto, para los mismos a quien se esperaba favorecer. Que Augusto esperaba que su descendencia siguiera manejando las riendas del régimen creado por él, se demuestra en detalles como la construcción de su mausoleo, lugar al que muchos llegaron antes de lo esperado, por cierto. En la celebración de su triple triunfo (Dalmacia, Actium y Egipto), le acompañaba Marcelo, su sobrino. Cesar había hecho lo mismo con el propio Augusto. Los gestos se multiplicaron y culminaron en el matrimonio (25) con Julia, única hija de Augusto. Pero en el 23 Marcelo muere, estrenando el mausoleo familiar, a lo mejor con un poco de ayuda por parte de Livia.
Agripa, la mano derecha de Augusto, había tenido que aguantar la preeminencia de Marcelo, alguien que no le llegaba en meritos, a la suela del zapato. Pero, cuando Augusto se siente morir poco después, es a Agripa a quien llama a su lado y le encomienda su anillo. Mecenas se lo dijo bien claro “Has elevado tanto a Agripa que o le haces matar o le conviertes en tu hijo político”. Y eso hizo, endosarle la recién enviudada Julia, lo que convertía a Agripa en el número uno en la carrera sucesoria. Fue acumulando honores y poderes hasta el 13, en el que se reúne con Marcelo en el mausoleo, su antiguo rival. Pero le
había dado tiempo a darle 5 nietos a Augusto. Dos de ellos, Cayo y Lucio fueron adoptados por Augusto antes de la muerte de su propio padre. Tiberio, por su lado, se
había ido labrando una carrera militar, y Augusto fue confiriéndole honores hasta que en el 12, con Agripa aun caliente; fue forzado a divorciarse de Vipsania (hija de Agripa, por cierto) y casarse con la que ya se había convertido en una especie de condecoración oficial del sucesor en potencia, la pobre Julia. Pero Druso, (hermano de Tiberio) había ido recibiendo honores similares, aunque murió, despejando el panorama. Sin duda a Augusto le convenía tener opciones. Lucio y Cayo desaparecieron en menos de 18 meses alrededor del 2dc. ¿Tiberio,
queda como única opción? Casi, porque Agripa Póstumo había sido adoptado; aunque en 6dc fue desterrado. En 13dc Augusto planeaba una visita secreta para reivindicarlo. Livia se enteró y asesinó a Fabio Máximo, el amigo de Augusto quien iba a acompañarle en la visita. El caso es que Augusto murió poco después y el pobre Agripa Póstumo le siguió, ya fuera por orden de Tiberio o de Livia. Y este pobre si que no fue enterrado en el mausoleo. No fue el único que murió en el exilio, porque Julia tan bien lo sufrió.
El caso es que un poco antes de cumplir los 76 años, en el 14dc. Augusto acompañó a los demás en el nauséelo. Sin duda, todos los movimientos y maquinaciones de la sucesión fueron una fuente de desgracias para muchos de los implicados. Livia ha sido relacionada con varias de las muertes de la familia, pero en la mayoría de los casos no podemos distinguir entre hechos y rumores.
Para el comentario:
- ¿Qué lecciones o paralelismos podemos encontrar para la España de hoy?
- ¿Que opinas sobre la monarquía? ¿Es la herencia biológica un inconveniente insuperable o un magistrado electo también puede salir subnormal?
- ¿Crees que no respetar los deseos del líder muerto es una traición? ¿Que opinas sobre la “herederos” del franquismo?
La muerte de Alejandro Magno no puede ocurrir en peor momento. No es únic
amente que el sentimiento de igualitarismo macedonio (y de superioridad sobre el imperio persa recién conquistado) haga imposible el que ninguno de sus hombres fuertes intente mantener sus sueños de fusión cultural y racial. Pero es que además, Roxana está embarazada. No se sabe si dará a luz un hijo varón, pero además le faltarían 16 años al menos para poder hacer valer sus derechos. Para más INRI, ese supuesto niño rey no es macedonio puro, ni siquiera griego. Es un medio bárbaro de Sogdiana.
Por otro lado, hay un heredero macedonio: Filipo Arrideo. El mero hecho de que continúe vivo, demuestra que no era capaz de reinar; porque sino Alejandro se hubiera ocupado de él. Las malas lenguas dicen que padecía los efectos de un intento de envenenamiento que salió mal, por parte de Olimpia, la madre de Alejandro Magno.
La muerte de Alejandro es el pistoletazo de salida para que sus sucesores empiecen a despedazar como chacales el cadáver del imperio (y como chacales se muerden entre si). Ni por un momento, en sus negociaciones y repartos, los hombres fuertes del régimen se pararon a pensar que el rey de Macedonia lo era por aclamación. Y, por tanto, tendrían que contar con la opinión del ejercito.
Y resulta que el ejercito amenazó con rebelarse si no se seguía la ley de la sangre: el gran imperio quedaba en manos de un imbécil y de un nonato medio macedonio. Pero los sucesores (diadocos) no se resignaron. Y comienza el baile.
Pérdicas es el que mejor situado está. Tiene en su poder los dos supuestos reyes legítimos, Filipo Arrideo y el recién nacido Alejandro IV. El se encargó de que el anillo y el cetro de Alejandro presidieran las negociaciones; para dar más fuerza a la baza de la legitimidad, que el podía explotar. Pero se equivocó a la primera. Nada más terminado el reparto tuvo la mala idea de atacar Egipto, que había quedado para
Tolomeo en calidad de sátrapa (en realidad, mandatario efectivo). Egipto era una elección muy inteligente, una zona muy rica y protegida por el desierto por todos los lados. Llegando a Egipto, Pérdicas fue asesinado por sus propios hombres, sin duda sobornados por Tolomeo.
En Triparadeisos (321), se produce una nueva reunión para el reparto: Antipatro (Macedonia), Lisimaco (Tracia), Tolomeo (Egipto y Libia) Laomedón (Siria), Anfimaco (Mesopotamia), Seleuco (Babilonia), Antígenes (Susiana). Los dos reyes quedarán en Macedonia bajo la supervisión de Antipatro.
Entre el 320 y 301 Antígono (que había formado un imperio propio desde las regiones de Anatolia que le habían tocado en el reparto) se convierte en el objetivo de una alianza formada por los demás; que consiguen acabar con su preeminencia. Como consolación, su hijo Demetrio Poliorcetes consigue desplazar a los Antipátridas en el trono de Macedonia.
Este será el trágico legado de Alejandro, la guerra intermitente, pero continua, entre los grandes bloques que formaban su imperio. No hubo planificación alguna; sólo maniobras para llevarse una parte del pastel.
Esperan a titularse reyes a la muerte de Alejandro IV, que es asesinado justo antes de entrar en la adolescencia, cuando empieza a estorbar. Casandro, encargado de Macedonia, se libra de la sombra de la sangre de Alejandro. Después de una batalla entre Tolomeo y Seleuco, los perdedores aclaman a Tolomeo como rey para evitar que la derrota “hiera su orgullo”. Seleuco piensa que si el perdedor se intitula rey, él con mucha más razón. Los demás les imitan rápidamente. Son reyes no por derecho, ni por sangre, ni por legitimidad, sino por sus hechos y su valor. Esto, les obliga a mantener guerras para asegurar su derecho; y quizás sea la razón de los sobrenombres rimbombantes que se ponen: “Sóter” (salvador), “Nicator” (victorioso), etc…
En 300, sólo sobrevivirán 3 grandes dinastías que morirán a manos de la expansión romana después de casi 300 años: los Seleucidas en Siria, los Tolemaicos en Egipto y la Macedonia Antigónida.
Para el comentario:
- ¿Qué lecciones o paralelismos podemos encontrar para la España de hoy?
- ¿Que opinas sobre la memoria de las víctimas y caídos? ¿Debe mantenerse o ocultarse por motivos de conveniencia? ¿Que está ocurriendo con las víctimas de terrorismo?
- ¿Deberían centrarse los esfuerzos bélicos en un sólo teatro de operaciones (p.ej.: los EE.UU. con Afganistan e Irak)?
- ¿Se justifica el soborno y la corrupción cuando tienen un fin ético? ¿Recuerdas algún caso parecido en la historia española reciente (corrupción con “buen fin”)?
Desde la victoria del bando demócrata radical en Atenas se incrementa la tendencia a documentar en monumentos de piedra los decretos y resoluciones de la Asamblea, lo que constituye una fuente interesante sobre el devenir de los acontecimientos.
En principio, los atenienses tienen una importante ventaja estratégica, la ruta de invasión desde el sur hacia Ática esta tapada por Megara. La guerra se inicia en el 461, cuando esta ciudad es admitida en la Liga, con lo que adquieren el control estratégico de los accesos por los que forzosamente el ejercito espartano debe pasar para llegar a Atenas. Los espartanos lamentaron durante mucho tiempo el no haber tenido en consideración la posibilidad de atraer dicha ciudad a su bando; porque dificultó durante mucho tiempo la posibilidad real de cercar Atenas.
Por otro lado, pese a la victoria en Eurimedonte (467), los atenienses seguían enzarzados en su guerra intermitente contra Persia, lo que sin duda les impedía concentrar toda su atención en su confrontación contra Esparta. La flota zarpaba todas las temporadas hacia Creta desde donde apoyaban las rebeliones contra Persia.
La solución espartana fue llevar un ejercito a Beocia (457) y atacar Atenas desde el este. Esperaban el apoyo de los tebanos y de otras polis de la región. Loa atenienses enviaron un ejercito de 11.500 hoplitas y los enfrentaron en Tanagra consiguiendo una “X” para la quiniela, ya que hicieron retroceder a los peloponesios. Dos meses después de la batalla, Atenas había incorporado varias polis beocianas a su alianza; imponiendo regímenes democráticos en la zona. Atenas consolida su control sobre la Grecia central, pero al estar entretenida con los persas, no puede explotar esta ventaja y marchar directamente sobre Esparta, lo que hubiera sido el movimiento más lógico. Tucídides recoge varios discursos en los que se recoge la ansiedad que los aliados peloponesios sentían por esta situación.
Lo cierto es que Artajerjes no fue capaz de responder a las rebeliones de los aliados jonios de Atenas con la fuerza que estos esperaban. Pero los atenienses tenían al menos 200 trirremes empeñadas en este esfuerzo bélico, llegando a subir por el Nilo para ayudar a los rebeldes egipcios, aventura lógica por las riquezas que podían obtenerse. Si Artajerjes se había dormido con los Jonios, no lo hizo en Egipto. Pasó por Fenicia, pacificó la región, recogió una flota y marchó hacia el Nilo. La flota ateniense tuvo que ser abandonada al quedar cercada. Y sin flota (o con 200 trirremes menos) algunos aliados a la fuerza de la Liga de Delos empezaron a rebelarse.
Este hecho supone un cambio en la política de Pericles con respecto a como gestionar la alianza. Primero: hay que empezar a olvidarse de las aventuras en oriente que han terminado con la imagen de invencibilidad de la flota. Segundo: se dictan acuerdos para los aliados revoltosos (Calcis en Eubea) que incluyen multas, la imposición de democracias radicales, el secuestro de la flota y su anexión a la ateniense y el derrumbe de sus murallas. Por cierto, que gran parte del dinero recaudado de esta forma acabará financiando la Acrópolis y el Partenón.
Pericles también reclamará a Cimón de su ostracismo para que negocie un armisticio de 5 años con
Esparta. En 450, partirá a Salamina de Chipre para vencer a los Persas, consiguiendo la Paz de Calias (449) con la que se termina la guerra persa. Cimón muere a resultas de las heridas de la batalla.
Los atenienses se comprometen a abandonar el fomento de rebeliones, especialmente cesarán de involucrarse en Chipre. El Gran Rey no mandará ninguna flota al Egeo, y se olvidará de las ciudades jonias. Es un gran triunfo diplomático para Atenas y Pericles.
Pero esta victoria no ha salido gratis, se conserva una estela donde se recoge la lista de caídos de la tribu Erectea. Y son muchos; 177 –“Y todos en el mismo año.”-
Y el prestigio de Atenas estaba dañado, en 446 Eubea y Megara se rebelan. Antes de que pueda resolverse la situación; un ejercito espartano está amenazando Atenas, lo que obliga a Pericles a volver a casa. De forma sorprendente, se negocia que los peloponesios vuelvan por donde han venido. Posteriormente, en la presentación de cuentas, aparecería una partida de 10 talentos justficada con la anotación “para un fin muy serio” que se supone recoge el soborno con que se pagó la retirada lacedemonia.
Los atenienses se hicieron cargo de la rebelión pendiente, que reprimieron con extrema dureza y volvieron a casa para firmar la Paz de los Treinta Años (445) por la cual Esparta y Atenas renuncian a intentar conquistar a los aliados del otro.
La paz sólo duraria 13 años, pero eso ya es otra historia.
Para el comentario:
- ¿Qué lecciones o paralelismos podemos encontrar para la España de hoy?
- ¿Que era más peligroso para los espartanos: la imagen producida por la propaganda o el enemigo real ateniense?
- ¿Recuerdas algún caso en la historia española reciente que te recuerde al tandem Efialtes-Pericles (senior que desaparece dejando sólo al junior)?
¿Es Esparta un ejemplo de “eunomia” (buen gobierno)? ¿O es un ejemplo de estado represivo y protofascista? Tucídides comenta cómo los espartanos ofrecieron la ciudadanía a los hilotas que desempeñaran un papel valioso como soldados en su ejercito. Un buen día reunieron a los 2.000 hilotas más destacados y no se volvió a saber de ellos. Durante el periodo de la Pentecontaetia (los 50 años desde las Guerras Médicas hasta la guerra del Peloponeso) puede apreciarse un proceso de evolución del funcionamiento de las instituciones políticas espartanas en una dirección poco recomendable. Se fomentó el miedo al imperio ateniense y, con motivos o sin ellos, cada vez se fue buscando con mayor determinación la existencia de un “casus belli” que justificara la guerra contra Atenas.
Lo cierto es que el imperio ateniense se construyó en su mayoría fuera de la esfera tradicional de influencia de Esparta. Pero los atenienses eran vistos como “deuteropeion” (revolucionarios) por las autoridades espartanas. Después de un terremoto que fue utilizado por los hilotas como oportunidad para la revuelta, Atenas, en cumplimiento de sus juramentos, despachó ayuda militar a Esparta. Cuando los soldados llegaron a las inmediaciones de la ciudad, se encontraron con que los espartanos les negaron el paso y les pidieron que se volvieran por donde habían venido. Este fiasco de expedición provocó que el filoespartano Cimón fuera sustituido en el favor de la Asamblea ateniense por el bando demócrata radical (Pericles y su colega sénior Efialtes). Esto sin duda hacía que la confrontación fuera mucho más posible.
Pero Efialtes no pudo ver el desarrollo posterior de los acontecimientos ya que fue asesinado
misteriosamente poco después del ostracismo de Cimón, dejando sólo a un joven Pericles. Sería el amo indiscutible de la política ateniense durante los próximos 30 años, con su voz tonante dominando los designios de la asamblea popular. Para el comentario:
- ¿Qué lecciones o paralelismos podemos encontrar para la España de hoy?
- ¿Que era más peligroso para los griegos: su desunión o la potencia del enemigo?
- ¿Recuerdas algún caso de ingratitud en la historia española reciente como el de Temístocles?
El Gran Rey con su capital en Susa, mandaba sobre unos 35 millones de súbditos desde Egipto hasta el Indo. Los griegos tenian un sentimiento ambivalente sobre los persas: eran un pueblo sin “isonomia kai eleutheria” (igualdad ante la ley y libertad); eran esclavos de un señor que los gobernaba a capricho. Pero al mismo tiempo, Heródoto expresa la admiración general de los griegos a los persas: “un pueblo noble e imperial”.
También era el rey de muchos griegos: jonios y cretenses; que se rebelaron. La coalición de ciudades jonias se quebró antes de terminar el primer año de la rebelión (490); y sencillamente fueron incapaces de mantener una estrategia coherente. Pero la quema de Sardes (489), la capital de la satrapía de Jonia, fue lo que determinó la reacción del Gran Rey.
Darío I, inició la campaña acompañado por el antiguo tirano de Atenas, Aristagoras, con la idea de colocarle como rey marioneta.
Se solicitó la ayuda de los espartanos, que rechazaron intervenir aunque su rey,
Cleómenes acariciaba la idea de convertirse en rey de Asia. Se quedaron en casa danzando la fiesta.
Pero la batalla de Maratón terminó con la inesperada victoria de los atenienses.
Milcíades, en una jugada arriesgada, Durante una sem
Fidípides corrió durante 26 millas para anunciar la victoria en Atenas. Llegó, exclamó “¡Niké!” (Victoria) y cayó muerto.
Después de la derrota, los persas decidieron que la próxima campaña no seria una mera operación de castigo, sino la conquista de toda Grecia. Fue el heredero de Darío I,
Jerjes el encargado de cumplir los planes. Envió cerca de 250,000 (5 millones según Heródoto) hombres y unas 1.200 trirremes como flota de apoyo; de las cuales 1/4 habían sido reclutadas entre los griegos asiáticos.
Mardonio fue el encargado de la organización y la logística de la expedición.
La idea era que la mera presencia de tamaño ejercito crearía el pánico entre los griegos que irían cayendo; uno tras otro, disolviéndose como azucarillos. (“Medizando”, es decir, rindiendose a los medos). Pero los atenienses y plateos; y los miembros de la Liga del Peloponeso dirigida por Esparta estaban decidídos a resistir, aunque la cohesión de la alianza era muy débil.
Temístocles cedió a Esparta la jefatura de las fuerzas de mar y tierra. Y otra concesión más importante, si la primera línea de defensa caía (Artemisión-Termopilas), los ateniense evacuarían la ciudad y se defenderían en Salamina.
La flota se defendió bien en Artemisión. Mientras en las Termopilas, Jerjes esperó durante 4 días antes de lanzarse contra las fuerzas que le cerraban el paso; que incluían los 300 espartanos de la guardia real, dirigidos por el rey Leónidas.
”Extranjero, ve y di en Esparta que aquí yacemos obedientes a sus leyes”
Temístocles fue decisivo de nuevo forzando mediante un truco la lucha en los estrechos donde la diferencia numérica no suponía una desventaja sino mas bien lo contrario. Envió un mensaje al Gran Rey donde decía que.
Los griegos se vieron forzados a atacar mientras la población veía la batalla desde la playa. Jerjes se encontró sin líneas de suministro y con su flota destrozada. Volvió a casa, entre otras cosa para evitar que algún medio hermano intentara capitalizar la derrota para postularse como candidato al trino.
En el verano de 479 Jerjes se quedó sin opciones de conquistar Grecia.
Según Plutarco, el día después de Salamina, se celebró una votación para determinar quienes eran el principal actor de la victoria y el segundo responsable. Todos los generales recibieron un voto como primer responsable (el suyo propio) y Temístocles recibió todos los votos como segundo. Esto demuestra las dificultades de coordinar una coalición pan-griega.
Lo lógico es que Temístocles como arquitecto del éxito militar debería haber podido capitalizarlo su victoria y liderar la polis ateniense; sin embargo se encontró en exilio casi sin darse cuenta.
La coalición entre Atenienses y Espartanos prácticamente estaba destruida antes de la derrota final del Gran Rey. En lugar de aproximar y acercar peloponesios y atenienses, de alguna manera acentuó sus diferencias; y suponen el inicio del despegue de Atenas como potencia marítima, lo que terminaría convirtiéndola en potencia imperial.





